La FARC-EP emitió este miércoles 18 de marzo un comunicado en el que bloquea la entrada de la ONU, MAPP-OEA y la Defensoría del Pueblo a los territorios donde el grupo desarrolla su actividad armada.
El Secretariado argumentó que la medida responde a lo que calificó como violaciones de confianza y neutralidad por parte de esos organismos. Según el comunicado, misiones humanitarias y de verificación habrían servido sin que el grupo aporte pruebas para extraer datos sobre sus posiciones y facilitar operativos militares en su contra.

Frente a la Defensoría del Pueblo, el grupo fue más específico: la acusó de producir alertas tempranas que, a su juicio, sus delegados regionales manipulan para desconocer la realidad de los territorios, generar pánico, promover aversión contra las FARC-EP y sustentar acciones de la fuerza pública.
La decisión profundiza la preocupación por las comunidades que habitan esos territorios. En áreas de conflicto con presencia estatal limitada, estos mecanismos de verificación y atención humanitaria representan con frecuencia la única garantía de protección civil disponible. Su exclusión deja sin monitoreo independiente a poblaciones del Cauca, el sur del Valle del Cauca y Nariño, principales zonas de influencia del EMC.





