La Alcaldía de Montería invirtió $25.000 millones para contener la emergencia causada por las lluvias atípicas que afectaron varios sectores de la ciudad. “Las aguas de los barrios no salieron solas, tocó empujarlas con decisión y con inversión”, afirmó el alcalde Hugo Kerguelén al rendir cuentas sobre el manejo de la crisis.
La mayor asignación de recursos, equivalente a $9.300 millones, se concentró en la rehabilitación de la vía Montería-Las Palomas, sector del Tigre.
Los trabajos incluyeron la atención de tres puntos donde el río rompió sus márgenes y la construcción de un dique de 950 metros de longitud para proteger la zona. La interventoría de estas obras demandó $700 millones adicionales.
El plan contempló la adquisición de maquinaria amarilla por $3.000 millones: una retroexcavadora de orugas, una motoniveladora, una retroexcavadora y un vibrocompactador.
Este equipo conformó un banco exclusivo para los barrios de la ciudad. La operación y mantenimiento de estas máquinas requirió $2.000 millones para garantizar continuidad en las labores.
La estrategia de recuperación incluyó la contratación de 237 damnificados durante tres meses, con una inversión de $3.000 millones, para apoyar la reparación de viviendas.
Asimismo, se destinaron $1.200 millones a estudios técnicos que evaluaron daños en vías, puentes, colegios y escenarios deportivos, generando diseños definitivos para soluciones estructurales.
El presupuesto asignó $1.300 millones a fumigación, $1.000 millones a logística de alojamientos temporales y otro tanto a material de cantera para recuperación vial. La recolección de residuos y escombros sumó $1.740 millones entre contratos con La Perla del Sinú y Urbaser.
Adicionalmente, se invirtieron $600 millones en alquiler de motobombas para evacuar aguas de los barrios y $200 millones en el censo puerta a puerta de damnificados.






