El presidente Gustavo Petro le respondió directamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien pidió unidad de la derecha para frenar la continuidad del petrismo. En un extenso mensaje publicado en sus redes sociales, Petro rechazó las acusaciones de narcoterrorismo y las calificó de calumnias, al tiempo que defendió su gestión con datos.
“Reducir el hambre del pueblo no es ser terrorista, señor Uribe. Convocar al pueblo a la unidad por la vida y el progreso no me hace narco”, escribió el mandatario, quien también negó cualquier vínculo con el narcotráfico y le recordó a Uribe que su gobierno logró la mayor incautación de cocaína en la historia del país y más extradiciones de capos a Estados Unidos.
Petro convirtió su respuesta en un recuento de logros. Aseguró que bajo su administración la tasa de homicidios llegó a la mitad de la registrada durante el gobierno Uribe, que la mortalidad infantil alcanzó su nivel más bajo, equivalente a la mitad de la de Duque y a la tercera parte de la de Uribe, y que la pobreza bajó al punto más bajo del siglo, superando incluso los registros del gobierno del expresidente.
El presidente también reivindicó la tasa de desocupación laboral más baja del siglo, la mayor producción industrial y agraria, las pensiones para adultos mayores, el salario justo para soldados y policías, y la expansión de la universidad pública en todo el país.
Pero el tono más grave llegó cuando Petro acusó a Uribe de llamar a “una nueva época de terror”, y recordó los 6.402 jóvenes muertos en falsos positivos bajo su gobierno y los 3.000 encarcelados durante el gobierno de Duque por protestar. “He sufrido su persecución y me he salvado de milagro”, afirmó.
El cruce entre los dos líderes políticos más polarizantes del país llega en un momento clave, faltan menos de tres meses para la primera vuelta presidencial y el debate sobre quién narra mejor la historia reciente de Colombia acaba de trasladarse al centro de la campaña.





