Montería. Hace aproximadamente 20 años, Robinson Milanés Zurita y sus seis hermanos, salieron de su natal Tierralta desplazados por la violencia, luego que un comando armado asesinara a sangre y fuego a su padre y dos tíos.
Se instalaron en Montería donde empezaron a rehacer sus vidas, sin imaginar que en una fatídica tarde de agosto, perdería la vida, paradójicamente por una bala que no disparó un guerrillero, sino un oficial de la Ley.
“La familia está dolida, primero la guerrilla nos mata a mi papá y a dos tíos, salimos desplazados a la violencia (…) y quien se supone debe cuidarnos que es la Policía le dispara mi hermano como si estuviera matando a un delincuente”, expresó ante las cámaras Jairo Milanés Zurita, hermano del motociclista fallecido.

Rechazó las versiones que han empezado a circular con respecto al hecho en las cuales tratan de hacer señalamientos contra su hermano y dice que solo pide justicia y que los responsables paguen.
Hasta entrada la tarde de este viernes, el cuerpo de su ser querido permanecía en la Sede de Medicina Legal, y esperaban su llegada a la residencia del barrio El Dorado, donde los esperan sus familiares.






