Kaporos del Sinú rozó la gloria, pero el título de la Liga Nacional de Fútbol de Salón se le escapó en casa. El equipo monteriano empató 6–6 ante Samaniego FC en el Coliseo Miguel Happy Lora en el segundo y decisivo partido de la final, resultado que obligó a definir al campeón desde el punto penal. Allí, la visita se impuso 8–7, silenciando a un escenario que lució completamente lleno.
El conjunto cordobés había llegado con buenas sensaciones a este duelo definitivo. En el encuentro de ida, disputado en Samaniego, lograron igualar 2–2, un marcador que generó optimismo entre los aficionados y dio a entender que en Montería podrían concretar la hazaña. Con el aliento incesante del público, Kaporos tomó confianza y por momentos pareció encaminarse hacia un triunfo que evitara los penales.
Sin embargo, el partido se transformó en un vaivén frenético. Ambos equipos respondieron golpe por golpe, haciendo del duelo una verdadera batalla deportiva. Kaporos, a pesar del empuje de su afición, no logró mantener la ventaja en los momentos clave y terminó comprometiendo sus opciones de coronarse en tiempo reglamentario.
Los goles monterianos llegaron por intermedio de Daniel Rojas, quien anotó en dos oportunidades; Carlos Colmenares, también con doblete; Jason Montes y Josué Romero, quienes sumaron un tanto cada uno. Aun así, la respuesta de Samaniego fue igual de contundente, manteniendo siempre la paridad.
El 6–6 envió la serie a los tiros desde el punto penal, donde la tensión dominó el ambiente. Ambos equipos anotaron de manera consecutiva, pero un fallo de Kaporos abrió la puerta para que Samaniego aprovechara su oportunidad y se quedara con el título al vencer 8–7 en la tanda definitiva.





