Un juez del Tribunal Supremo del estado de Nueva York ordenó el desalojo de un hombre de 30 años que se negaba a abandonar la casa de sus padres, quienes solicitaron a la Corte Suprema Estatal, que avalara dicha petición.
Michael Rotondo, y sus padres, Christina y Mark, asistieron a la diligencia judicial, en donde el hijo actuó como su propio abogado, intercambiando alegatos con sus progenitores, pero al final el juez se inclinó por darles la razón a sus padres.
El afectado anunció a medios locales que evaluará sus opciones de apelar.
Según se indicó, desde el pasado 2 febrero y después de ocho años viviendo en la casa familiar, sus padres le pidieron que desalojara su casa, después de instarlo a a conseguir un trabajo, darle 1.100 dólares para encontrar un lugar e incluso ayudarle a reparar su vehículo.
Pero el hombre, aunque había salido desde los 20 años de la casa familiar, volvió al quedar desempleado, con un hijo, y permaneció sin contribuir a la economía doméstica, lo que motivó a su madre a presentar una demanda.
El juez decidió que el abogado de los padres deberá redactar un documento que describa las condiciones del desalojo.






