El respaldo del exministro Juan Fernando Cristo y su partido En Marcha llega acompañado de un acuerdo programático que traza una hoja de ruta común entre las dos fuerzas políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
Los puntos centrales del acuerdo incluyen la defensa del proceso de paz, el impulso a las reformas sociales, la atención a las víctimas del conflicto, el trámite de una reforma política y la construcción de un acuerdo nacional con distintas fuerzas del espectro político colombiano.
Sin embargo, la adhesión no llegó sin matices. Cristo fue claro en que su respaldo tiene un límite, no apoyará la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. Para el exministro, ese camino es inconveniente e inoportuno en el momento actual, pues profundizaría la división del país y alejaría al próximo gobierno de las prioridades urgentes en seguridad, salud y estabilidad fiscal.
Cepeda, por su parte, no cerró completamente esa puerta. El candidato defendió la Constitución de 1991 y sus principios, pero abrió la posibilidad de avanzar en reformas constitucionales de manera concertada, dejando claro que eso no equivale a una constituyente impuesta ni abierta.
La senadora María José Pizarro, jefe de debate de la campaña, precisó que la posición de Cepeda siempre ha sido la de tramitar las reformas por las vías legales y a través del Congreso. Una constituyente, en todo caso, solo sería viable si cuenta con un acuerdo previo de todos los sectores políticos del país y estaría acotada a temas específicos como las reformas social, política y a la justicia.
Cristo valoró las diferencias como una fortaleza del acuerdo. Para él, lo que une a ambas fuerzas es mucho más que lo que las separa, y la adhesión de En Marcha abre la puerta a conversaciones con otros sectores políticos que podrían sumarse a la campaña de Cepeda.






