La Jurisdicción Especial para la Paz admitió su competencia para investigar la presunta responsabilidad de Rodrigo Granda Escobar en el secuestro y posterior asesinato de Cecilia Mariana Cubas Gusinsky, hija del expresidente de Paraguay Raúl Cubas, ocurrido el 21 de septiembre de 2004 en territorio paraguayo.
Mediante resolución de la Sección de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad, el tribunal de paz colombiano remitió el expediente a la Unidad de Investigación y Acusación para determinar el grado de participación del exdirigente de las FARC-EP en estos hechos delictivos.
La decisión judicial establece que se informará oficialmente a las autoridades paraguayas sobre el desarrollo de esta investigación, a través de la Dirección de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia. Asimismo, se notificará formalmente al procesado, su representante legal y al delegado del Ministerio Público ante la JEP.
Granda Escobar, conocido como el “Canciller” de la extinta guerrilla, deberá enfrentar este proceso en el marco de la justicia transicional colombiana, que busca esclarecer patrones de criminalidad y responsabilidades individuales durante el conflicto armado.
El caso reviste particular importancia por tratarse de un crimen cometido fuera del territorio nacional, lo que amplía el alcance jurisdiccional de la JEP en la investigación de conductas atribuibles a exintegrantes de las FARC-EP.
La resolución establece que contra esta decisión proceden los recursos ordinarios de reposición y apelación, conforme a la normatividad procesal vigente.
La hija del expresidente paraguayo fue secuestrada en 2004 y posteriormente su cuerpo fue hallado sin vida en una casa de la periferia de Asunción. La justicia paraguaya ha solicitado en extradición a Rodrigo Granda para que responda en ese país por este caso.





