La tensión política en Perú escaló este miércoles cuando el candidato de izquierda Roberto Sánchez declaró que no reconocerá los resultados preliminares de las elecciones presidenciales y denunció la ejecución de un presunto “fraude en desarrollo” diseñado para favorecer a la candidata Keiko Fujimori.
Las declaraciones ocurren con el conteo oficial prácticamente terminado y una diferencia de apenas 236 décimas de punto porcentual entre ambos candidatos.
Con 131 actas pendientes de procesar, los resultados parciales posicionan a Fujimori con el 50,118% de los votos frente al 49,882% de Sánchez. La estrecha diferencia mantiene el resultado técnicamente abierto mientras el organismo electoral completa el conteo, aunque la tendencia de los datos disponibles favorece a la candidata derechista.
La denuncia de Sánchez replica el patrón observado en anteriores elecciones peruanas de alta competitividad, donde los márgenes ajustados han detonado crisis poselectorales prolongadas.







