En medio de la intervención forzosa administrativa ordenada a la EPS Sanitas, la Superintendencia Nacional de Salud envió un mensaje de tranquilidad a los afiliados y al público en general, aclarando que esta medida no implica un proceso de liquidación o cierre de la entidad.
La Superintendencia enfatizó que la intervención tiene como objetivo principal tomar el control administrativo de Sanitas para corregir errores y falencias identificadas al interior de la EPS.
“Se busca fortalecer la gestión y garantizar la continuidad en la prestación de servicios de salud a todos los usuarios”, expresó la entidad.
Un vocero de la Superintendencia declaró: “Este mensaje es un mensaje de tranquilidad, no se está entrando en un proceso de liquidación de la EPS, no se está acabando la EPS. Es una intervención forzosa para poder tomar el control administrativo y corregir algunos de los errores administrativos que venían al interior de esta EPS”.
Durante el año de intervención, un equipo especializado designado por la Superintendencia trabajará de la mano con la administración de Sanitas para implementar las acciones correctivas necesarias. Esto incluye la revisión y optimización de procesos internos, el fortalecimiento de la estructura financiera y la mejora en la calidad y oportunidad de los servicios prestados.
La Superintendencia ha sido clara en que la intervención no afectará la atención médica de los afiliados a Sanitas. Todos los servicios de salud seguirán prestándose con normalidad y los usuarios no tendrán que realizar ningún trámite adicional.
Esta medida de control busca proteger los intereses de los afiliados y garantizar que reciban una atención médica adecuada y oportuna. La Superintendencia Nacional de Salud seguirá vigilando de cerca el proceso de intervención y velará por que se cumplan los objetivos establecidos.






