El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) alertó que desde su Observatorio Geomagnético Nacional ubicado en Fúquene, Cundinamarca, está registrando desde ayer la primera tormenta geomagnética severa del 2026, fenómeno que significa una alteración del campo magnético terrestre por interacción con el comportamiento del sol.
Esta información fue confirmada por instituciones nacionales e internacionales como el Servicio Geológico Británico, el Real Instituto Meteorológico de Bélgica, la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y plataformas especializadas en clima espacial.
El IGAC advirtió que esta tormenta genera alteraciones en el comportamiento electromagnético de la atmósfera, por lo tanto, se podrán tener dificultades en comunicaciones vía celular e internet, señales GNSS (Sistema Global de Navegación por Satélite) y captura de coordenadas en tiempo real bajo protocolo NTRIP.
La entidad recomendó “tener precaución en los vuelos con drones, ya que puede afectar la comunicación entre el radio control y la aeronave no tripulada”.
Desde Estados Unidos, el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) calificó este evento como la mayor tormenta de radiación solar registrada en más de dos décadas, comparable con lo ocurrido en octubre de 2003.
Ante la magnitud del fenómeno, el SWPC activó protocolos de comunicación con aerolíneas, agencias espaciales y operadores de infraestructura tecnológica para garantizar que los sectores más sensibles estén preparados frente a posibles alteraciones derivadas de la tormenta geomagnética.
El IGAC resaltó que, gracias a la modernización técnico-científica implementada desde 2023, Colombia cuenta hoy con herramientas capaces de registrar datos geomagnéticos en tiempo real, con una resolución de un segundo, lo que permite emitir alertas oportunas y apoyar la toma de decisiones en áreas como telecomunicaciones, navegación aérea y marítima, y otros sistemas tecnológicos que dependen de señales precisas.









