El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales advirtió que Córdoba presenta condiciones de amenaza alta para la ocurrencia de incendios forestales durante el mes de enero, por lo que llamó a las autoridades locales a poner en marcha sus planes de prevención.
Según el Boletín de Predicción Climática publicado por el IDEAM, la mayor parte del territorio cordobés se encuentra en categoría de probabilidad alta para la propagación del fuego en la cobertura vegetal, mientras que el suroccidente del departamento registra amenaza moderada.
La entidad explicó que esta condición se debe a la escasa humedad disponible en la vegetación y las bajas precipitaciones esperadas para el mes. A esto se suma que la temperatura del aire, la radiación solar y el viento presentan valores elevados que favorecen la expansión de las llamas.
El instituto meteorológico hizo un llamado específico a los Consejos de Gestión de Riesgo de Desastres departamentales, distritales y municipales, así como a las autoridades ambientales para que mantengan activos sus protocolos de prevención y atención de incendios.
También pidió a los sistemas de bomberos regionales y locales disponer de los elementos y la logística necesaria para atender de manera oportuna cualquier evento de fuego en zonas boscosas.
El IDEAM recordó a las personas que realizan quemas abiertas controladas para actividades agrícolas y mineras que deben cumplir con los requisitos establecidos en la Resolución 532 de 2005 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
La corporación instó a la población en general, turistas y caminantes a apagar completamente las fogatas y colillas encendidas, no dejar residuos de materiales tipo vidrio u otros elementos que puedan concentrar la radiación solar, y reportar a las autoridades cualquier incendio que detecten.
Para el departamento de Córdoba, el boletín climático proyecta condiciones de suelos entre secos y semisecos en la mayor parte del territorio, con áreas semihúmedas únicamente en zonas puntuales del suroccidente, lo que aumenta el riesgo de propagación de incendios forestales.





