La Policía Metropolitana reportó seis personas quemadas durante las festividades navideñas recientes, cifra que es un 20% mayor al mismo periodo del 2024.
Entre los afectados se encuentra un niño de 11 años que presentó quemaduras en la mano derecha. Aunque las lesiones no comprometieron su vida, el coronel Héctor Ruiz Arias advirtió que se trató de un hecho atribuible al descuido de los adultos responsables.
Por esta razón, los padres recibieron un comparendo y fueron remitidos al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad que abrió un proceso administrativo para determinar fallas de protección y acompañamiento.
Las autoridades también atendieron otros episodios en los que adultos manipularon elementos pirotécnicos sin las medidas mínimas de seguridad.
Uno de los casos más graves corresponde a una persona que, según el reporte preliminar, podría perder dos falanges debido al daño ocasionado por la explosión de un artefacto elaborado de forma artesanal.
El comandante de la Metropolitana recordó que la manipulación de pólvora requiere conocimiento técnico y que la improvisación es una causa frecuente de lesiones severas.
Por ello, reiteró la recomendación de no permitir que niños y adolescentes interactúen con estos elementos y de evitar prácticas caseras que incrementen el riesgo de amputaciones y quemaduras extensas.





