En un hecho sin precedentes en la historia moderna de la monarquía británica, Andrew Mountbatten-Windsor fue detenido este jueves bajo sospecha de mala conducta en un cargo público por presuntamente compartir información confidencial con el millonario pederasta Jeffrey Epstein.
La policía británica confirmó el arresto de “un hombre sexagenario de Norfolk” y el registro de propiedades en Windsor y Norfolk, sin revelar la identidad del detenido según el protocolo habitual. Sin embargo, los detalles coinciden plenamente con el hermano menor del rey Carlos III, quien cumplió 66 años precisamente este jueves.
La investigación se centra en información clasificada que el entonces príncipe habría filtrado a Epstein alrededor de 2010, durante su ejercicio como enviado de comercio del Gobierno británico, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.
Los tres millones de documentos del caso Epstein, publicados en enero por el Departamento de Justicia estadounidense, contienen correos electrónicos comprometedores. En ellos, Mountbatten-Windsor habría enviado a Epstein, a través de intermediarios, datos confidenciales sobre acuerdos entre el Royal Bank of Scotland y Aston Martin, contratos de reconstrucción en Afganistán e informes reservados sobre Vietnam, Singapur y Hong Kong.
Una oyente de la BBC alertó a la emisora en febrero tras descubrir estos correos mientras revisaba los archivos públicos del caso, lo que desencadenó la investigación policial.
El rey Carlos III emitió un escueto comunicado: “La ley debe seguir su curso. Tienen nuestro total apoyo y cooperación”. Ni el monarca ni el Palacio de Buckingham fueron informados previamente del arresto, según reportó The Guardian.
El primer ministro Keir Starmer fue contundente: “Nadie está por encima de la ley. Cualquiera que tenga información tiene que testificar, sea Andrew o cualquier otro”.
El detenido permanece bajo custodia policial, donde puede permanecer hasta 96 horas antes de ser formalmente acusado o liberado. El caso representa el primer arresto de un miembro de la familia real británica en tiempos modernos.
Mountbatten-Windsor ya había perdido todos sus títulos, incluyendo el de príncipe, en octubre pasado por presión del Parlamento británico y las víctimas de Epstein. También fue desalojado de su residencia en Windsor y reubicado en una propiedad más modesta en Sandringham.




