El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón Cardona, reaccionaron con dureza a la suspensión de 23 órdenes de captura contra cabecillas de estructuras criminales del Valle de Aburrá, ordenada por la Fiscalía General de la Nación a solicitud del Gobierno Nacional en el marco de la política de paz total.
Gutiérrez no midió sus palabras: “Es un insulto a las víctimas y a Medellín. No existe la mal llamada ‘Paz Total’, lo que existe es una entrega total de Colombia a los peores criminales.” El alcalde vinculó directamente la medida con las elecciones presidenciales y acusó al Gobierno de buscar que los cabecillas salgan de prisión para hacer campaña en los barrios: “Las estructuras criminales a través de sus cabecillas interferirán en las elecciones a la Presidencia.”
El mandatario local también recordó el antecedente del “Tarimazo”, episodio en que integrantes de bandas criminales aparecieron en una tarima junto a funcionarios del Gobierno Nacional, y lo presentó como parte de un patrón: “Primero fue el ‘Tarimazo’ y luego esto. Una vez más Petro y su gobierno aliado de los peores criminales le cumple a sus verdaderos amigos.”
Gutiérrez denunció que esas mismas estructuras continúan cometiendo homicidios, extorsiones, explotación sexual de menores y narcotráfico, y advirtió: “No callaré ante semejante absurdo.”
Por su parte, el gobernador Rendón fue igualmente directo: “Favores se pagan con favores. En plena época electoral la Fiscalía y el gobierno Petro levantan órdenes de captura y dejan en libertad a sus aliados del tarimazo.”
La suspensión de las órdenes tiene una vigencia de seis meses y cubre a ocho voceros principales y 15 suplentes que participan en el Espacio de Conversación Sociojurídica de la cárcel de Itagüí.






