La divulgación de las imágenes del retiro espiritual del gabinete del presidente electo Abelardo de la Espriella abrió un debate sobre el alcance de las convicciones religiosas de los futuros funcionarios y su deber de actuar conforme a los principios constitucionales que rigen al Estado colombiano.
La discusión tomó fuerza luego de que el ministro de Vivienda designado, Jaime Andrés Beltrán, compartiera un video del encuentro, en el que se observa a los integrantes del próximo gabinete participando en momentos de oración y reflexión antes de la posesión presidencial del 7 de agosto.
Entre las primeras voces en pronunciarse estuvo el exministro del Interior Guillermo Rivera, quien respondió a una publicación del periodista Daniel Coronell con un mensaje en el que hizo énfasis en el marco constitucional que deberán respetar quienes asumirán cargos en el nuevo Gobierno.
“Nos corresponde respetar las creencias religiosas del presidente electo y su equipo, pero en el momento en que se posesionen jurarán defender una Constitución que protege la libertad de cultos y establece un Estado laico. Ya veremos si la cumplen”, escribió Rivera.
El pronunciamiento trasladó la conversación del plano religioso al constitucional. Más que cuestionar las creencias del presidente electo o de sus ministros, el exfuncionario recordó que la Carta Política reconoce el derecho de todas las personas a profesar libremente una religión o no hacerlo, al tiempo que dispone que el Estado debe actuar con neutralidad frente a las distintas confesiones religiosas.
El retiro espiritual fue presentado por el equipo de transición como una jornada privada de integración, liderazgo y reflexión previa al inicio del mandato.
Sin embargo, la publicación de sus imágenes reavivó el debate sobre cómo el próximo Gobierno armonizará las convicciones personales de sus integrantes con el principio de Estado laico y las garantías de libertad de cultos consagradas en la Constitución.








