El Gobierno nacional ordenó fortalecer el esquema de seguridad del exalcalde de Jamundí, Andrés Felipe Ramírez, luego del atentado sicarial que sufrió la noche del viernes 16 de octubre en ese municipio del Valle del Cauca, y en el que murió uno de sus escoltas.
Así lo informó el ministro del Interior, Rodrigo Lara, quien aseguró que el director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Didier Blanco, ya adelantó las medidas para reforzar la seguridad del exmandatario, quien resultó ileso en el ataque.
El jefe de la cartera política condenó el hecho, al que calificó como un acto vil, y lamentó el asesinato de Felipe López Gutiérrez, integrante de la UNP, quien, según dijo, murió cumpliendo con su deber. Lara expresó además su solidaridad con la esposa, los hijos y la familia del escolta, natural de Santander de Quilichao, Cauca.
El ministro afirmó que el Gobierno mantiene un compromiso firme con la defensa de la democracia frente a cualquier expresión terrorista y advirtió que los violentos no impondrán su voluntad.
El ataque se registró en una heladería ubicada sobre una de las principales avenidas de Jamundí, cerca del Hospital Piloto, donde Ramírez se encontraba acompañado de dirigentes políticos y de su equipo de seguridad. López Gutiérrez resultó gravemente herido y falleció mientras recibía atención médica.
Por este crimen, la Gobernación del Valle del Cauca ofrece una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita ubicar a los responsables. Hasta ahora no se reportan capturas.





