El gobierno colombiano propone iniciar un diálogo nacional para implementar una reforma agraria que no genere resistencia entre los diferentes sectores del país.
Durante un acto de entrega de tierras en Córdoba, el presidente Gustavo Petro presentó esta iniciativa como parte de una estrategia para democratizar la propiedad rural y fomentar el desarrollo productivo del campo.
El gobierno ha instado a los grandes propietarios de tierras a participar en este diálogo, asegurando que no se trata de una expropiación forzosa. “Yo no estoy diciendo expropiar. Yo no estoy diciendo venir con las manos armadas a quitarle la tierra a quienes la poseen sin hacerla producir y entregarla al campesinado. Yo estoy hablando de un acuerdo”, aclaró el mandatario.
La propuesta busca abordar la distribución de tierras de manera consensuada, involucrando a terratenientes, campesinos, indígenas y afrodescendientes en un proceso de negociación que evite conflictos sociales. El mandatario enfatizó que el objetivo es lograr acuerdos voluntarios para la venta de tierras improductivas.
“De la reforma agraria claro que tienen que ampliarse. Claro que tenemos que llegar a cada municipio del departamento, claro que tenemos que lograr un diálogo en donde la reforma agraria no asuste a nadie. Sino que sea un instrumento de producción”, afirmó Petro durante su discurso.
El plan gubernamental contempla la entrega de 50,000 hectáreas de tierra en el país este mes, de las cuales 8,430 ya han sido adjudicadas a familias campesinas y víctimas del conflicto armado en Córdoba.
El presidente señaló que la democratización de la propiedad rural es fundamental para el desarrollo económico del país: “Cuando hablamos de una reforma agraria, democratizar la propiedad y posesión de la tierra, estamos hablando de un camino para que avance la sociedad colombiana”.






