La Agencia Nacional de Tierras (ANT) estableció criterios claros para la compra de tierras en el marco de la Reforma Agraria impulsada por el Gobierno Nacional. Según el director de la ANT, Juan Felipe Harman, la entidad está interesada en adquirir latifundios y grandes extensiones de tierra productiva, dejando de lado los predios de pequeña escala.
“No nos interesa que el finquero pequeño termine vendiéndole al Estado para entregarle al finquero pequeño”, afirmó el director. “Necesitamos tierras de gran formato con las que podamos operativizar la reforma agraria de manera efectiva”.
Harman enfatizó que las tierras adquiridas deben ser productivas, aunque no necesariamente industrializadas, con el fin de generar apuestas productivas en manos de los campesinos beneficiarios.
Por otra parte, en aras de blindar el proceso de transparencia, la Agencia Nacional de Tierras ha tomado la decisión de contratar una auditoría interna certificada. Esta auditoría no solo revisará las compras de tierras realizadas por la administración anterior, sino también las que se lleven a cabo durante la gestión de Harman.
“Estamos ante la operación inmobiliaria más grande en la historia del país”, señaló el director. “Por eso necesitamos un mecanismo interno que controle cualquier inconformidad y garantice la transparencia del proceso”.
Esta medida busca generar confianza tanto en los propietarios que oferten sus tierras como en las organizaciones campesinas que serán beneficiarias de la Reforma Agraria.






