La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, denunció que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) emitió señalamientos directos en su contra al momento de anunciar el levantamiento del confinamiento armado que mantuvo aisladas a comunidades del Bajo Baudó durante casi una semana.
“Un audio en donde se utilizan nombres y apellidos de un mandatario es de por sí grave”, afirmó la mandataria, quien interpretó el mensaje como una amenaza directa. “Yo siento que, por supuesto, que sí es una amenaza. Mencionar a una funcionaria con nombre y apellido es justamente para la intimidación”.
La gobernadora explicó que en la comunicación del grupo armado “continúan diciendo que la fuerza pública tiene una connivencia” y que “arremetieron contra mí diciendo que protejo al EGC”. Ante ello, respondió categóricamente: “La gobernadora del Chocó no puede hacer silencio frente a lo que está pasando”.
El confinamiento impuesto desde el 17 de marzo afectó a más de 6.000 personas en los ríos Orpúa, Ijuá y Docampadó, entre ellas más de 500 niños. “Han estado sin acceso a la comida, sin acceso a la faena de pesca, sin poder ir a los cultivos”, describió Córdoba sobre las condiciones que enfrentaron las comunidades.
La situación también impactó la atención médica. “Sacaron del territorio las dos brigadas de salud que estaban entrando para atender a la ciudadanía”, indicó la mandataria.
Según Córdoba, este es el undécimo confinamiento armado que enfrenta el departamento desde 2024. “En el 2024 tuvimos seis constreñimientos armados, en el 2025 y este es el primero de 2026”, precisó.
La Gobernación ha respondido con asistencia humanitaria y trasladó 10 toneladas de alimentos al Bajo Baudó. Además, Córdoba solicitó aumento del pie de fuerza y mejoras en las capacidades fluviales de las Fuerzas Armadas, mientras avanza una inversión de casi 27.000 millones de pesos en el sistema de seguridad de Quibdó.






