Ante la magnitud del incendio forestal que ha consumido más de 1.000 hectáreas de bosques y vegetación nativa en el municipio sucreño de San Onofre, la gobernadora del departamento, Lucy García Montes, ha gestionado de manera urgente el apoyo aéreo para poder contener las llamas.
La deflagración, que ya completa casi 24 horas, se registra en la vereda Palmira, zona rural de este municipio, y ha puesto en jaque al cuerpo oficial de bomberos, que no ha logrado controlarla con los recursos disponibles en tierra.
“Quiero anunciar que, luego de las gestiones correspondientes ante el director nacional de la UNGRD Carlos Carrillo, hemos conseguido la ayuda aérea necesaria para sofocar este voraz incendio. Ahora me dirijo al lugar para continuar al frente de la situación. Desde el PMU hacemos seguimiento permanente a la emergencia”, dijo la mandataria.
Según las autoridades, la mayoría de las hectáreas afectadas por el voraz incendio corresponden a terrenos restituidos a víctimas del conflicto armado, lo que agrava aún más la situación y amenaza los esfuerzos por garantizar la restitución de tierras a esta población vulnerable.
Ante la complejidad del panorama y la posibilidad de que se reactiven focos debido a los vientos, la resequedad de la zona y las altas temperaturas, la mandataria departamental ha gestionado de manera urgente el apoyo aéreo para tratar de sofocar las llamas desde el aire.
Las autoridades continúan investigando las causas del siniestro, que según las hipótesis iniciales podría haber sido originado por una quema agrícola.






