El Ministerio de Hacienda confirmó que a partir del 1 de marzo la gasolina costará $500 menos por galón. Se trata del segundo ajuste a la baja en lo corrido de 2026, consolidando una caída acumulada de mil pesos desde enero.
La cartera económica señaló que esta decisión responde a “medidas responsables que permiten avanzar hacia una economía más equilibrada, con acciones que benefician a la gente”. El anuncio llega en medio de presiones inflacionarias que han afectado especialmente el costo de vida de los colombianos.
Sin embargo, los expertos advierten que aunque la rebaja rige oficialmente desde marzo, su aplicación no será inmediata en todas las estaciones del país. La implementación dependerá del inventario disponible en cada punto de venta, lo que significa que el descuento llegará de forma gradual.
El funcionamiento del mercado de combustibles explica esta situación. Las estaciones de servicio operan bajo un sistema de “ventas en firme”, donde cada negocio compra gasolina a un precio fijo y debe agotar ese inventario antes de abastecerse nuevamente con tarifa más baja. Esto impide aplicar descuentos inmediatos sin incurrir en pérdidas económicas.
David Jiménez Mejía, vocero gremial de Somos Uno, aclaró previamente que “no todas las estaciones pueden aplicar el descuento al mismo tiempo”. Esta limitación afecta especialmente a pequeñas y medianas estaciones ubicadas en municipios alejados, donde la rotación de inventario es más lenta y los márgenes de ganancia son más estrechos.
Transportistas y sectores dependientes del combustible han celebrado la reducción, aunque reconocen que el proceso escalonado retrasa el beneficio en comunidades apartadas.
Se espera que el ajuste complete se consolide en los próximos días a medida que las estaciones agoten sus existencias y se reabastezcan a la nueva tarifa.





