Los familiares del soldado profesional Yeison Javier García Rodríguez, secuestrado hace 18 días en Nariño, denunciaron la falta de pruebas de supervivencia y reclamaron a las disidencias de las FARC su pronta liberación junto a los demás militares capturados.
La angustia de padres, abuelos y tíos del uniformado se ha intensificado ante el silencio de los captores y la incertidumbre sobre su estado de salud.
La madre y el padre del militar han pedido públicamente que los responsables se “pongan la mano en el corazón” y recuerden el dolor que atraviesan las familias, al no saber si sus seres queridos se encuentran en buenas condiciones.
Hasta el momento, no ha llegado ninguna señal que confirme la supervivencia de los uniformados.
Las familias aseguran que, pese a las conversaciones que han sostenido con asesores y psicólogos del Ejército, la única respuesta que reciben es que “el proceso está en marcha”, lo que aumenta la sensación de desamparo.






