Judicial. En un clamor por justicia, familiares y amigos de Melisa Paternina Galván, la joven de 23 años que falleció el pasado 11 de noviembre en circunstancias aún confusas, marcharon hasta la Fiscalía en Montería.
La versión oficial apunta a un suicidio en la vivienda de su pareja en San Pelayo, una versión que sus seres queridos niegan y catalogan como un posible feminicidio.
La movilización se produjo debido a la “poca celeridad” de la Fiscalía en el caso, que hasta ahora, a 40 días del suceso, no ha presentado avances significativos.

Antonio Neverth Paternina Ortega, el padre de Melisa, declaró que su hija “fue asesinada con un arma traumática que le partió el corazón”, según los resultados de un examen médico legal. Sin embargo, la Fiscalía continúa manejando la hipótesis del suicidio.
Paternina detalló que los hallazgos en la escena del crimen generan dudas: la ausencia de rastros de sangre en Melisa, la camiseta colocada al revés y la posición en la que se encontró el arma traumática, sugieren manipulación. Además, destacó la presencia de una mujer, presuntamente la expareja del novio de Melisa, y la hermana del hombre, una enfermera profesional, en la escena.

“Melisa no pudo dispararse, bañarse, cambiarse y sentarse en la posición en la que fue encontrada ella sola. No hay que ser investigador para saber que se trató de un homicidio”, afirmó el padre de la víctima.
La comunidad de San Pelayo, así como los familiares de Melisa, esperan ser escuchados y exigen que se haga justicia en este caso que ha conmocionado a la localidad.







