La ausencia de seguros en numerosos negocios informales se convirtió en uno de los principales obstáculos para recuperar pérdidas económicas provocadas por la reciente emergencia climática en Córdoba.
El presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Montería, Álvaro Sepúlveda, explicó que muchos comerciantes afectados no cuentan con aseguramiento para proteger inventarios o activos productivos, situación que impide activar pólizas y recibir compensaciones por los daños sufridos.
El dirigente gremial señaló que el alto nivel de informalidad complica además la obtención de información precisa sobre el impacto económico de la emergencia.
Según los registros de la entidad, 8.389 empresarios aparecen como afectados, aunque la cifra podría aumentar debido a la cantidad de unidades productivas que operan fuera del registro mercantil.
Sepúlveda indicó que, si los negocios estuvieran formalizados, la Cámara de Comercio tendría datos más completos sobre activos y ventas, lo que facilitaría la gestión ante entidades financieras y compañías aseguradoras.
“Si el empresario fuese formal, ya tuviésemos desde nuestra base de datos la información adecuada para decirles a las personas, miren, sus activos comprometidos son tantos”, explicó.
La falta de documentación empresarial también dificulta demostrar las pérdidas ocasionadas por las inundaciones y otros efectos del fenómeno climático, lo que retrasa procesos de apoyo financiero y recuperación.
Ante este panorama, la Cámara de Comercio iniciará desde el 20 de marzo un proceso de caracterización en más de 24 municipios del departamento para identificar a las unidades productivas afectadas, incluidas aquellas que operan en la informalidad.
El diagnóstico permitirá establecer la magnitud real del impacto económico y orientar programas de financiamiento y acompañamiento dirigidos a la reactivación de los negocios damnificados.





