El delito de extorsión en Montería mantiene una realidad compleja: aunque las cifras oficiales muestran una tendencia a la baja, la Policía advierte que existe un alto subregistro debido a la falta de denuncias.
Muchas víctimas prefieren guardar silencio por miedo a represalias, lo que impide a las autoridades contar con pruebas sólidas para judicializar a los responsables.
El coronel Héctor Ruiz Arias explicó que no basta con la información inicial que llega a la Policía; es necesario que los afectados formalicen la denuncia ante la Fiscalía.
Sin ese paso, el sistema judicial no puede avanzar en la imputación ni en la condena de los extorsionistas.
La semana anterior, un operativo en Ciénaga de Oro permitió la captura de tres personas que extorsionaban a un comerciante de Cereté. Este resultado fue posible gracias a la colaboración de la víctima, quien decidió denunciar.
Las autoridades reiteraron el llamado a los ciudadanos para perder el miedo y confiar en los canales de atención habilitados, como las líneas del Gaula. Según la Policía, sin la denuncia formal, el delito se fortalece y los extorsionistas continúan operando.





