“Estamos desmontando un modelo que secó las ciénagas para enriquecer a unos pocos y dejar a las comunidades campesinas y pescadoras sin su sustento”, afirmó Felipe Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), durante el inicio de la demolición de jarillones ilegales en el Humedal Berlín en Montería.
El operativo, ejecutado con maquinaria del Ejército Nacional y acompañamiento de la Policía, la Alcaldía de Montería y la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS), busca recuperar el cauce natural del humedal alterado por finqueros particulares.
Harman explicó que durante años se construyeron terraplenes que desconectaron el flujo dinámico de caños y ríos, favoreciendo la acumulación indebida de tierras. “Nos hemos dado cuenta cómo literalmente a punta de terraplenes desconectaron profundamente el cauce activo de los caños, de los ríos, de los flujos dinámicos”, señaló el funcionario.
Durante el recorrido por la zona periurbana de Montería, el director de la ANT constató cultivos de plátano enterrados y cosechas perdidas por campesinos afectados. El Humedal Berlín fue deslindado previamente y constituye uno de los puntos críticos de inundación en la capital cordobesa.
La intervención tiene un doble propósito: restaurar la interconexión hidráulica del sistema para que las aguas descansen en el humedal y no inunden la ciudad, y recuperar baldíos nacionales usurpados para devolverlos a las comunidades anfibias que históricamente han vivido de la pesca y la agricultura.
“La idea es recuperar la dinámica hidráulica de esta ciénaga y de este humedal, para favorecer a los campesinos que explotan económicamente y viven también de lo que significa la pesca y la agricultura”, explicó Harman.






