La Misión de Observación Electoral (MOE) salió a aclarar públicamente su papel ante la polémica desatada en redes sociales por una reunión celebrada el 14 de mayo en la Casa de Nariño entre el presidente Gustavo Petro Urrego, el ministro del Interior Armando Benedetti, magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE) y misiones de expertos electorales internacionales acreditadas para los comicios presidenciales del 31 de mayo.
En un pronunciamiento oficial fechado este viernes, la organización dejó en claro que no convocó, coordinó ni asistió al encuentro. La confusión generada en plataformas digitales motivó la aclaración para deslindar su nombre de ese espacio.
Pese al deslinde, la MOE valoró positivamente la reunión. La entidad la interpretó como una señal del compromiso del Estado colombiano con la transparencia en los procesos electorales y con la cooperación con organismos internacionales que acompañan las votaciones en el país.
La organización también aprovechó el pronunciamiento para recordar su trayectoria de trabajo conjunto con misiones extranjeras de observación. Según el comunicado, esas entidades comparten los principios que han guiado a la MOE durante dos décadas de labor: promover el derecho de toda persona a participar en la conformación, el ejercicio y el control del poder político.









