Gustavo González Ruiz, esposo de la representante electa Karen Manrique, recibió este fin de semana en la ciudad de Arauca la credencial que certifica la elección de su esposa como representante a la Cámara por la Circunscripción Transitoria Especial de Paz.
La situación llama la atención porque la propia Manrique no pudo estar presente, días antes, la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia ordenó su captura dentro del proceso que investiga irregularidades en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la UNGRD.
Manrique obtuvo más de 5.000 votos en esa jurisdicción creada tras la firma del acuerdo de paz con las antiguas FARC, lo que le garantizó una curul en el Congreso para el periodo legislativo 2026–2030. Sin embargo, su situación judicial abre preguntas sobre si podrá ejercer ese cargo antes de que la justicia resuelva su situación procesal.
La investigación que pesa sobre Manrique apunta a presuntos acuerdos entre legisladores y funcionarios del Gobierno para respaldar iniciativas oficiales en el Congreso a cambio de contratos y asignación de recursos en proyectos regionales. El expediente involucra a la UNGRD, entidad que maneja recursos críticos destinados a la atención de emergencias y desastres en el País.
El caso Manrique convierte a Arauca en uno de los primeros focos de tensión del nuevo ciclo legislativo, justo cuando el país comienza a debatir las implicaciones judiciales del escándalo UNGRD sobre la composición del Congreso que se posesiona en julio de 2026.





