El ministro de Justicia y del Derecho, Jorge Iván Cuervo Restrepo, ofreció excusas públicas este viernes por el escándalo generado por la fiesta que se realizó en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, donde un grupo vallenato en el que participó el cantante Nelson Velásquez amenizó un festejo con licores y catering para cabecillas de bandas criminales que participan en procesos de paz urbana.
En diálogo con Mañanas Blu, el ministro fue directo: “Aprovecho la oportunidad para rechazar ese tipo de eventos. No tiene por qué pasar y no puede pasar, digamos, es penoso y ofrezco en nombre del gobierno y del ministerio, pues excusas al país.”
Cuervo explicó que el ingreso del grupo musical y los elementos prohibidos se produjo aprovechando el régimen especial de visitas del que gozan los 23 negociadores los días miércoles. “Ahí fue donde fallaron los filtros porque estas personas se hubieran podido entrar sin problema… pero hubo entrada de licor, entrada de catering y eso fue pues problemático”, señaló.
El ministro no descartó que detrás de las fallas operativas existan actos de corrupción dentro del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). “Para que ingresaran licor, para que ingresaran otros elementos que están prohibidos por el régimen disciplinario del Inpec, tuvieron que haber pasado cosas y una de las posibles causas, sin duda, claro, es corrupción de personal de la Guardia Penitenciaria”, afirmó.
Como consecuencias inmediatas, el director de la cárcel y el comandante de guardia fueron removidos de sus cargos, y se inició investigación disciplinaria contra siete dragoneantes.
Además, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz tomó una decisión de fondo: “La oficina del Alto Comisionado decidió suspender estos diálogos hasta tanto se conozca más información”, precisó Cuervo, cerrando temporalmente la mesa de negociación con las estructuras del Valle de Aburrá.






