Heridos y por su propia cuenta, dos integrantes de la Policía llegaron al hospital de Caucasia este domingo de madrugada. Con su aparición se cerró una búsqueda de más de 15 horas.
Los uniformados refieren que un grupo armado los había interceptado el día anterior y los obligó a montarse a un vehículo que cruzó el límite departamental y llegó hasta La Apartada, en Córdoba, donde permanecieron retenidos. A los dos los amarraron y les taparon la boca; ambos perdieron sus teléfonos y uno quedó sin su arma reglamentaria.
Los uniformados responden a los nombres de Jeiner Gutiérrez Cepeda y Sebastián Canole Beltrán, ambos adscritos a la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental.
El recorrido que terminó en cautiverio había empezado el sábado con una salida rutinaria. Un grupo de 15 policías dejó la Base Antinarcóticos de la finca La Paraguay, en la vereda Las Malvinas, para comprar provisiones en la plaza de mercado del pueblo. Gutiérrez y Canole iban entre ellos, sin uniforme pero con sus pistolas de dotación.
Al contar al personal para el retorno, faltaban dos hombres. Quienes revisaron los registros establecieron que la última señal de ambos databa de la tarde del sábado, justo antes de que sus celulares dejaran de funcionar.
Esa pista activó la maquinaria de seguridad en el Bajo Cauca, que montó un dispositivo para rastrear a los dos hombres mientras crecía el temor de un rapto.
Por ahora, los médicos de Caucasia siguen evaluando el estado de los dos policías. En paralelo, la justicia abrió las pesquisas para reconstruir lo ocurrido y ubicar a quienes estuvieron detrás del plagio.







