El presidente Gustavo Petro, acusó a ciertos sectores de estar orquestando un “golpe blando” con el objetivo de derrocar a su gobierno y anular la decisión popular expresada en las elecciones de 2022. Estas declaraciones se produjeron en el contexto de las recientes manifestaciones en contra de su administración, que tuvieron lugar en diversas ciudades del país.
En su mensaje, Petro afirmó que el principal propósito de las marchas es gritar “fuera Petro” y poner fin al gobierno del cambio. Según el mandatario, este proceso ya ha comenzado y busca desconocer la voluntad del pueblo que optó por un cambio en las urnas el año pasado.
El presidente señaló que algunos sectores movilizados pretenden deshacer las reformas que favorecen a la población con el fin de mantener el control sobre grandes sumas de dinero público utilizadas para beneficio de particulares.
Petro sostuvo que el rechazo a las reformas por parte de quienes se consideran dueños del erario “se disfraza a través de las redes sociales y los medios de comunicación, empleando mecanismos de seducción centrados en el odio y la mentira”.
Según el presidente, se le acusa de ser guerrillero, de no representar al país por su origen popular o de no deber gobernar por su ideología de izquierda, siendo el odio el eje central del mensaje.
El jefe de Estado advirtió sobre el peligro de que este odio regrese al poder, evocando episodios de represión, masacres paramilitares y asesinatos de jóvenes en el pasado.
“Los mafiosos no deben volver al poder y llamó a las fuerzas populares a responder y expresarse el próximo 1 de mayo”, aclarando que no se trata de dividir al país, sino de que la voz del pueblo también sea escuchada.
Frente a estas voces disidentes, el presidente manifestó la disposición de su gobierno a buscar caminos de entendimiento. Sin embargo, advirtió que no habrá acuerdos si la derecha pretende burlar las elecciones e irrespetar el voto popular.






