El exjefe paramilitar y actual Gestor de Paz, Salvatore Mancuso, arribará a Colombia en las próximas semanas, reportan medios nacionales. Su llegada se produce luego de definir todos los protocolos necesarios en términos de seguridad y logística.
Mancuso regresa al país para resolver temas relacionados con su participación en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el proceso de Justicia y Paz en el que está vinculado, así como su papel como Gestor de Paz tras desmovilizarse en el 2006.
Este regreso se hace posible, en primer lugar, porque Mancuso no tiene cuentas pendientes con la justicia de Estados Unidos, país donde se encontraba detenido desde 2008 por delitos relacionados al narcotráfico. Y en segundo lugar, gracias a un mecanismo de articulación interjurisdiccional, dado que fue aceptado por la JEP pero sigue siendo investigado por Justicia y Paz en calidad de exjefe paramilitar.
De acuerdo con lo establecido por la JEP, Mancuso únicamente aportará verdad en su condición de conector entre los grupos paramilitares y la Fuerza Pública, cuyas alianzas permitieron la comisión de crímenes en el marco del conflicto armado. Mientras que en Justicia y Paz continuará rindiendo cuentas por su liderazgo en las Autodefensas Unidas de Colombia.
Precisamente, el excomandante solicitó una audiencia privada con la JEP para coordinar la complementariedad entre esta jurisdicción y Justicia y Paz en el marco de su eventual comparecencia. Su propósito es poder esclarecer los crímenes cometidos contra las víctimas del paramilitarismo y contribuir al establecimiento de verdad, justicia y reparación.
La llegada de Mancuso a suelo colombiano luego de 14 años y en el marco de su designación como gestor de paz, desde ya desata polémica, especialmente por la oposición de las víctimas.






