La Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia condenó al exsenador del Partido de la U, Efraín Torrado García, por su participación en el carrusel de la contratación en Bogotá, uno de los escándalos de corrupción más recordados en la historia reciente del país.
El fallo, con ponencia del magistrado Ariel Augusto Rojas y una extensión de 110 páginas, encontró a Torrado García culpable del delito de interés indebido en la celebración de contratos, por lo cual deberá pagar más de ocho años de prisión.
El caso se remonta a los años 2008 y 2011, cuando Samuel Moreno ocupaba la Alcaldía de Bogotá. En ese periodo, el Grupo Torrado, un conjunto de firmas vinculadas al excongresista, recibió 21 contratos para el suministro de canasta alimentaria en distintas localidades de la Ciudad, a través de la Secretaría de Integración Social del Distrito.
Pero la adjudicación no fue casual. Según el tribunal, Torrado García acordó con el ingeniero Héctor Julio Gómez González, contratista del Distrito y patrocinador político-económico de la entonces secretaria Mercedes Del Carmen Ríos el pago de una comisión equivalente al 6% del valor de cada contrato asignado al grupo empresarial. Los pagos se hicieron de forma progresiva, a medida que se suscribían los acuerdos.
La Corte también documentó algo que va más allá de los contratos: la existencia de un pacto criminal entre Néstor Iván Moreno Rojas, hermano del fallecido exalcalde, y los hermanos Efraín y Edgard Torrado García. Esa alianza, según el fallo, fue la que facilitó el direccionamiento de los recursos públicos.
Para agravar la responsabilidad del condenado, el tribunal subrayó que Torrado García era abogado, tenía experiencia en cargos directivos y ejercía como congresista, condiciones que, en su criterio, lo obligaban a actuar con transparencia y le daban plena conciencia de la ilicitud de su conducta.




