La Federación Nacional de Cafeteros descartó, por ahora, un riesgo para el cumplimiento de los compromisos de exportación de café tras el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, aunque advirtió que la cosecha de octubre, noviembre y diciembre podría verse afectada si no se atiende a tiempo el daño en la infraestructura productiva de las fincas.
En ese sentido, el gerente general del gremio, Germán Bahamón, explicó en entrevista con La FM Radio que el cierre temporal del puerto de Buenaventura, que suspendió operaciones dos días para evaluar afectaciones, no comprometió la capacidad exportadora del país, gracias al respaldo de los puertos de Cartagena y Santa Marta.
“Hoy podemos darle un parte de tranquilidad, como lo he hecho a cada uno de los presidentes de las grandes multinacionales, de que el café de Colombia seguirá“, afirmó.
Bahamón señaló que la federación activó, desde el mismo día del sismo, un proceso de verificación en las fincas cafeteras para identificar el estado de las viviendas rurales y de la infraestructura productiva, como beneficiaderos y secaderos.
Ese ejercicio permitirá determinar, según explicó, el nivel real de afectación sobre la capacidad operativa de producción antes de la próxima temporada de cosecha.





