Tropas de la Séptima División del Ejército localizaron y neutralizaron un depósito ilegal de material explosivo en Briceño, Antioquia. La institución atribuyó el arsenal a la estructura 36 de las disidencias de alias Calarcá.
En el sitio, los militares hallaron más de 160 libras de explosivos y 11 minas antipersonal. También encontraron dos granadas adaptadas para dron, pólvora y otros elementos destinados a fabricar artefactos explosivos improvisados.
Un detalle del hallazgo llamó la atención de las tropas. Parte de los explosivos estaba mezclada con fibra de vidrio, ácido y grapas metálicas, materiales que aumentan el daño que causan estos artefactos en las víctimas.
Los militares aplicaron los protocolos de seguridad y destruyeron el material de manera controlada en el mismo lugar.
Según el Ejército, ese arsenal estaba destinado a acciones terroristas contra la población civil y contra la Fuerza Pública en la zona.





