Los insurgentes utilizaron drones cargados con explosivos y ráfagas de fusil durante el hostigamiento que generó pánico entre la población civil de Mondomo, Santander de Quilichao.
El ataque obligó a suspender las actividades comerciales en la zona mientras las autoridades respondían a la agresión contra la instalación policial. Habitantes del sector reportaron intensas detonaciones y disparos que se prolongaron durante el hostigamiento contra el comando de Policía.
Esta acción violenta se suma al secuestro del soldado profesional Víctor Hugo Yepes García, ocurrido un día antes en el municipio de Balboa. El uniformado cayó en manos de las disidencias del Estado Mayor Central lideradas por alias Iván Mordisco durante una emboscada contra tropas del Ejército.
El ataque en Balboa dejó cinco militares heridos tras la arremetida de los insurgentes contra el personal castrense que se desplazaba por la zona. Las disidencias ejecutaron la emboscada aprovechando las condiciones del terreno para sorprender a los soldados.
El norte del Cauca concentra presencia de disidencias de las FARC que mantienen control territorial en varios municipios del departamento. Estas estructuras armadas desarrollan acciones violentas contra la Fuerza Pública y la infraestructura estatal como parte de su disputa por el dominio de corredores estratégicos vinculados al narcotráfico.
Las autoridades intensifican operaciones militares en la zona para neutralizar la capacidad operativa de estos grupos y garantizar la seguridad de la población civil afectada por la violencia recurrente en el territorio caucano.





