El exministro de Hacienda Germán Ávila sostuvo que el proyecto de presupuesto para 2027 apoya su financiación en un endeudamiento sin precedentes, que elevaría la deuda pública hasta el 66,2% del Producto Interno Bruto.
Ávila comparó esa proyección con el punto de partida del cuatrienio anterior: el Gobierno recibió en 2022 un pasivo equivalente al 60,7% del PIB, indicador que en 2026 bajó y se estabilizó en 57,9%.
“Deuda, deuda y más deuda es el coro con que actúan los actuales funcionarios del Ministerio de Hacienda”, afirmó durante la lectura del comunicado.
Un presupuesto que creció $59,4 billones
El exfuncionario recordó que en julio el Gobierno Nacional anunció un presupuesto de $575,6 billones bajo la promesa de recortar el tamaño del Estado. La cifra definitiva asciende ahora a $635 billones, es decir, $59,4 billones por encima del proyecto que había radicado la administración de Gustavo Petro.
Ese crecimiento coincide con una reducción de $3 billones en el rubro de inversión, según el balance que expuso Ávila. “La diferencia es que antes lo llamaban irresponsabilidad fiscal”, señaló al referirse al cambio de discurso de quienes hoy manejan las finanzas públicas.
Terremoto sin fuente de financiación
El exministro puso el foco en los recursos destinados a atender el desastre del 10 de agosto, que ingresaron al presupuesto “sin ninguna fuente de financiación distinta al endeudamiento”.
Frente a esa decisión invocó el precedente del terremoto de 1999 en el Eje Cafetero, cuya reconstrucción se costeó con tributos como el 2 por 1000.
Ávila reclamó ingresos permanentes y progresivos, la restitución de los $3 billones recortados a la inversión y un tablero público de seguimiento para la reconstrucción. La declaración corresponde al pronunciamiento fiscal que divulgó el gabinete por la vida, instancia constituida por el Pacto Histórico.





