La informalidad laboral en la capital cordobesa aumentó a 62%, convirtiéndose en el principal desafío que enfrenta la administración municipal pese a los avances históricos en la reducción del desempleo, según revelan las cifras del DANE para el trimestre agosto-octubre.
El incremento de la informalidad contrasta con los resultados positivos del mercado laboral, donde la ciudad alcanzó una tasa de desocupación de 8,1%, la más baja en diez años.
Esta paradoja evidencia que, aunque más monterianos acceden a empleos, gran parte lo hace sin garantías laborales ni protección social, y hacen parte del popular rebusque, ese trabajo que a duras alcanza para llevar el diario.
El alcalde Hugo Kerguelén García reconoció este panorama como un reto prioritario. La administración municipal ha implementado estrategias de formalización y empleo digno para revertir esta tendencia y mejorar las condiciones de miles de trabajadores.
La estrategia “Impuestos por puestos de trabajo” busca incentivar la contratación formal mediante descuentos en el Impuesto de Industria y Comercio (ICA). Hasta la fecha, esta iniciativa ha generado 555 empleos formales, beneficiado a 33 empresas y representado un sacrificio fiscal de $1.275 millones en incentivos tributarios.
Los 555 empleos formales creados bajo este esquema generan un impacto de $9.515 millones en salarios anuales. La alcaldía invitó a los empresarios a inscribirse para la vigencia 2026 y aprovechar estos beneficios fiscales.
Adicionalmente, la administración formula la estrategia “Pagos por Resultados”, que entregará bonos a los operadores del servicio público de empleo por cada colocación efectiva en el mercado formal. La meta es vincular 1.500 monterianos más a trabajos con todas las garantías legales.






