Cesar las extorsiones. Esa es la condición que el gobernador Erasmo Zuleta Bechara puso sobre la mesa antes de respaldar cualquier levantamiento de órdenes de captura al autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC).
El mandatario lo dijo este jueves durante una rueda de prensa, en respaldo expreso a la posición que adoptó la Fiscalía General de la Nación al negarse a suspender las capturas de 29 integrantes del Clan del Golfo.
“Lo primero que debe hacer es cesar con las extorsiones que hoy están afectando no solamente a los campesinos y a los empresarios, sino también a los emprendedores y a las obras públicas. Debe haber un verdadero gesto”, afirmó el mandatario departamental.
La exigencia llega en un momento en que la extorsión registra sus niveles más altos en Colombia en una década. Según el Ministerio de Defensa, entre enero y marzo de 2026 se registraron 2.914 casos en todo el país, un aumento del 7% frente al mismo período de 2025, cuando se reportaron 2.733 hechos.
La tendencia de largo plazo es más reveladora: el delito pasó de 5.480 casos en 2015 a 13.417 en 2025, con 2024 registrando 13.802 denuncias, una de las cifras más altas de los últimos años.
El problema tiene un responsable central claramente identificado. Con casi 10.000 integrantes e influencia en al menos 296 municipios, el Clan del Golfo participa activamente en narcotráfico, minería ilegal y extorsión, y representa la mayor amenaza para la seguridad del país, según la Fundación Ideas para la Paz (FIP).
Para sostener esa estructura, el grupo destina una nómina mensual de 1,5 millones de dólares, unos 5.500 millones de pesos, lo que lo obliga a mantener una alta liquidez y a presionar extorsivamente los territorios donde opera.
No es un dato menor que la extorsión sea precisamente uno de los puntos centrales de la negociación en Catar: la agenda contempla el desmonte progresivo de esos cobros y su reemplazo por presencia institucional. Para Zuleta, sin embargo, ese desmonte no puede quedar como promesa mientras el delito sigue activo en Córdoba.









