La precandidata presidencial Claudia López anunció que promoverá la eliminación definitiva del delito político en Colombia, cortando de raíz la práctica histórica que permitió pactos entre mandatarios y organizaciones criminales.
La exalcaldesa de Bogotá confirmó que este será su primer proyecto de ley en caso de llegar a la presidencia el 7 de agosto.
López justificó su propuesta señalando que el conflicto político terminó con la desmovilización de las FARC, y actualmente Colombia enfrenta crimen organizado transnacional que solo busca “el billete y el tráfico de todo lo que se le cruce por delante”.
La dirigente criticó que cada candidato presidencial “se inventa un pacto con criminales en campaña para que le ayuden y después se pone a darle gabelas en el gobierno”.
La precandidata denunció una cadena histórica de acuerdos irregulares que incluye a Pastrana con “el famoso reloj con tiro fijo”, el pacto de Ralito que según ella benefició la elección de Álvaro Uribe, y el “pacto de la picota”.
Según López, esto debe terminar para que ningún futuro presidente pueda ofrecer beneficios políticos a delincuentes.
El nuevo modelo que propone López establece confrontación directa contra el crimen organizado mediante “plomo y fuerza pública, inteligencia, tecnología, cárceles y una fiscalía antimafia”. Los criminales capturados solo accederán a negociaciones judiciales, no políticas, donde deberán entregar dineros ilícitos a cambio de rebajas de pena.
La dirigente presentó inicialmente esta propuesta en la ANDI, donde explicó a empresarios que la nueva metodología de seguridad requiere recursos adicionales mediante una contribución especial de los sectores más pudientes del país, similar a la implementada en 2002 durante la crisis de seguridad nacional.





