La Delegación del Gobierno Nacional en los Diálogos de Paz con el ELN manifestó este fin de semana su oposición frontal al paro armado decretado por esa guerrilla, que comenzó el domingo 14 de diciembre a las 6:00 de la mañana y se extenderá hasta el miércoles 17 a la misma hora.
En un comunicado oficial, la Delegación calificó como absurda la justificación del grupo armado, que argumenta protestar contra medidas del gobierno estadounidense. Según el equipo negociador del Estado, esta acción termina golpeando exclusivamente a los habitantes de los territorios donde el ELN tiene presencia.
El Ministerio de Defensa reportó 51 acciones armadas durante las primeras 24 horas de la medida coercitiva. Entre los hechos más graves figura la destrucción del peaje La Lizama, en la vía Bucaramanga-Barrancabermeja, donde atacantes detonaron explosivos dejando una trabajadora herida.
El ministro Pedro Sánchez describió el paro como “un constreñimiento criminal” y ordenó el despliegue de todas las capacidades de la Fuerza Pública para neutralizar las acciones del grupo guerrillero.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo advirtió que estas medidas constituyen una forma de control territorial ilegítimo que paraliza economías locales, obstaculiza el acceso a servicios de salud y educación, y aumenta el riesgo de desplazamientos forzados.
La Delegación gubernamental hizo un llamado al ELN para que desista de esta acción y libere a los funcionarios y civiles que mantiene secuestrados, como un gesto humanitario en época navideña.
El paro afecta principalmente departamentos como Norte de Santander, Chocó, sur de Bolívar y zonas del Magdalena Medio.





