La defensora Iris Marín informó que tres personas presentan lesiones leves tras el incidente registrado en inmediaciones del Batallón Simón Bolívar, mientras autoridades mantienen evacuación preventiva en sectores residenciales de la capital boyacense.
La Defensoría del Pueblo desplegó equipos de trabajo en centros de salud y Puestos de Mando Unificado (PMU) de Tunja para acompañar las acciones institucionales tras el hallazgo de una volqueta cargada con cilindros explosivos abandonada cerca del Batallón Simón Bolívar, en la zona oriental de la ciudad.
La funcionaria señaló que la entidad vela por la garantía de los derechos de la población afectada durante el desarrollo de la emergencia.
El vehículo de placas JIB fue localizado durante las primeras horas del sábado por residentes del barrio Prados de Alcalá, quienes alertaron de inmediato a las autoridades sobre la presencia del automotor sospechoso en el sector.
El coronel Javier Gustavo Lémus, comandante de la Policía Metropolitana de Tunja, informó que especialistas antiexplosivos trabajan en la verificación del contenido del vehículo abandonado. Los organismos de seguridad establecieron un cordón perimetral y activaron protocolos de emergencia en toda la zona afectada.
Las autoridades ordenaron la evacuación masiva y preventiva de varios sectores residenciales, incluyendo los barrios Prados de Alcalá, El Dorado y áreas circundantes a la Universidad Nacional Abierta y a Distancia. Unidades especializadas en explosivos y bomberos voluntarios desplegaron operaciones de neutralización en el lugar del hallazgo.
La defensora Marín hizo un llamado a la ciudadanía para mantener la calma y manejar únicamente información verificada a través de canales oficiales. “Ninguna situación puede poner en riesgo la vida y la integridad de la población”, enfatizó la funcionaria.
Desde la Defensoría solicitaron a la Fiscalía General de la Nación iniciar de inmediato las investigaciones para establecer responsabilidades sobre los hechos, con el objetivo de fortalecer las acciones de prevención y protección en el territorio boyacense.
Las autoridades mantienen activos los protocolos de seguridad y continúan trabajando en la identificación de posibles riesgos para salvaguardar a las comunidades afectadas por la emergencia en Tunja.






