El municipio de El Roble, en Sucre, enfrenta una emergencia humanitaria que ya obligó a 67 familias a abandonar sus hogares en el corregimiento Tierra Santa. Así lo confirmó la Defensoría del Pueblo al expedir la Alerta Temprana de Inminencia 002 de 2026, un llamado urgente ante el escalamiento de la violencia en la zona.
La defensora encargada, Paula Cristina Aponte Urdaneta, identificó como zonas críticas la cabecera municipal y seis corregimientos del suroriente: Tierra Santa, El Sitio, Grillo Alegre, Palmital, Callejón y Patillal. Estos territorios limitan con Galeras y San Benito Abad, formando un corredor estratégico para el narcotráfico.
Entre septiembre y diciembre de 2025 se cometieron cuatro asesinatos y un atentado sicarial. Entre las víctimas figura una lideresa campesina de El Sitio.
El miedo se instaló en la población: muchos no denuncian por temor a represalias, lo que oculta la verdadera magnitud del problema.
El Roble se convirtió en botín de guerra por su ubicación privilegiada. Conecta el sur de Sucre —San Jorge y La Mojana— con el Golfo de Morrosquillo, convirtiéndose en ruta obligada para mover droga hacia el mar. La Defensoría confirmó presencia del Clan del Golfo en área rural y urbana, sin descartar que otros grupos ilegales intenten disputar el control.
Los más vulnerables son los menores de edad, en riesgo de reclutamiento forzado y de ser utilizados en microtráfico y extorsión. También están en la mira líderes sociales, mujeres, víctimas retornadas, comerciantes y funcionarios públicos.
La entidad dirigió 15 recomendaciones urgentes a autoridades nacionales y locales: desde los ministerios del Interior y Defensa hasta la Alcaldía de El Roble, pasando por el ICBF y la Unidad de Víctimas. Las solicitudes incluyen protección inmediata para desplazados, refuerzo de seguridad, judicialización de responsables y rutas especiales de protección para niños, mujeres y líderes comunitarios.






