La Defensora del Pueblo, Iris Marín, hizo un llamado urgente a los grupos armados ilegales para que suspendan las hostilidades en el departamento del Guaviare, donde la población civil enfrenta una grave crisis humanitaria.
Durante una declaración pública, la funcionaria exigió a las disidencias de las FARC el cumplimiento del derecho internacional humanitario, enfatizando que “la gente está sufriendo mucho” y requiere un alivio inmediato de la violencia.
La situación actual se enmarca en las tensiones entre diferentes facciones de las disidencias, particularmente entre la denominada “línea de mordisco” y otros grupos del Estado Mayor de los bloques y el frente, que ingresaron al territorio del Guaviare durante el presente año.
Marín recordó que estos eventos ya habían sido advertidos en la alerta temprana 012 de 2025, documento que advertía sobre la ruptura entre las disidencias del Estado Mayor Central ocurrida desde el año pasado.
La Defensora también instó al Gobierno nacional a redoblar esfuerzos para implementar las recomendaciones contenidas en dicha alerta temprana, como medida preventiva ante el deterioro de la situación de seguridad.
Aunque no se precisaron los responsables de los hechos violentos más recientes, la funcionaria subrayó la necesidad urgente de proteger a la población civil que se encuentra en medio del conflicto territorial entre estos grupos armados.






