La defensora del Pueblo, Iris Marín, generó un intenso debate en redes sociales al cuestionar indirectamente los comentarios del presidente Gustavo Petro sobre Gloria Miranda, directora de Sustitución de Cultivos Ilícitos, durante un evento en Timbío, Cauca.
Marín utilizó su cuenta personal de X para plantear una reflexión que muchos interpretaron como una crítica velada al mandatario. Sin mencionar explícitamente a Petro, la defensora propuso un ejercicio hipotético que invitaba a examinar los dobles estándares de género en el ejercicio del poder político.
“¿Cómo verían que una mujer en un alto cargo, por ejemplo yo, en tarima con uno de los hombres que trabaja en la Defensoría dijera: ‘Todos los hombres que trabajan conmigo son guapos y la prensa chismosa dice que son novios míos. Pero lo perdimos porque se casó'”, escribió la funcionaria.
La reflexión de Marín surgió tras las polémicas declaraciones de Petro, quien se refirió a las funcionarias de su gobierno como “hermosas” y bromeó sobre especulaciones periodísticas que las vinculan sentimentalmente con él. El presidente también mencionó el reciente matrimonio de Miranda, comentando que “la perdimos” para el gobierno.
La estrategia comunicativa de la defensora consistió en invertir los roles de género para evidenciar la problemática de estos comentarios. Su mensaje logró visibilizar cómo ciertos comportamientos considerados “normales” cuando los ejecuta un hombre en posición de poder resultarían inapropiados si los realizara una mujer.
La publicación de Marín recibió amplio respaldo en redes sociales, donde usuarios destacaron la efectividad de su enfoque para señalar actitudes machistas sin confrontación directa. Su reflexión se sumó a las críticas de la representante Jennifer Pedraza, quien expresó su incomodidad por estos señalamientos hacia funcionarias.
El pronunciamiento de la defensora cobró particular relevancia por su rol institucional como garante de derechos humanos y su posición como una de las pocas mujeres que ocupa un alto cargo en el Estado colombiano.
La controversia opacó los importantes anuncios de Miranda sobre programas de sustitución de cultivos ilícitos, evidenciando cómo comentarios sobre la apariencia física femenina continúan desviando la atención de logros profesionales.





