Las autoridades penitenciarias ultiman los detalles para trasladar a la congresista Karen Manrique Olarte a una guarnición militar en el Atlántico. La medida responde a las denuncias de amenazas de muerte que enfrenta la legisladora, llamada a juicio por la Corte Suprema de Justicia como una de las protagonistas del escándalo de corrupción de la UNGRD.
El abogado defensor Andrés Garzón fue claro, detrás de las amenazas contra su cliente estarían grupos al margen de la ley, y esas intimidaciones guardan relación directa con el proceso judicial que hoy enfrenta la congresista. La defensa respaldó esas denuncias con quejas penales formalmente presentadas y solicitudes elevadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El traslado a una guarnición militar no fue la primera decisión de las autoridades. En medio de un fuerte dispositivo de seguridad, las autoridades llevaron a Manrique desde el búnker de la Fiscalía hasta la Cárcel de Mujeres El Buen Pastor de Bogotá. Sin embargo, la defensa rechazó esa ubicación y exigió un centro especializado de reclusión o una guarnición militar para garantizar la integridad física de la implicada.
En el mismo operativo, el congresista Wadith Alberto Manzur Imbett fue recluido en la Escuela de Carabineros de la Policía, conforme a lo dispuesto por el INPEC.
Junto a Manrique y Manzur, la Corte también llamó a juicio a Juan Pablo Gallo, Julián Peinado, Juan Diego Muñoz y Liliana Bitar. Los seis hacían parte de la Comisión Interparlamentaria y todos enfrentan el mismo llamado a juicio tras el cierre de la etapa probatoria en noviembre del año pasado.






