El presidente Abelardo De La Espriella encargó al ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, y al equipo económico del Gobierno Nacional encabezar un acercamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La meta es encontrar una salida pactada a la situación de las finanzas públicas, que el mandatario describió como la más crítica en la historia de Colombia.
El jefe de Estado hizo el anuncio en su alocución de la noche del domingo 27 de septiembre. “El saldo está en rojo”, afirmó, al explicar que los ingresos de la Nación no alcanzan para cubrir la deuda y el funcionamiento, lo que obliga al Estado a pedir más créditos en mercados locales y externos.
La orden contrasta con la posición que Gómez Martínez fijó el 28 de agosto, en el cierre de la Convención Bancaria. Allí descartó buscar un acuerdo con el organismo multilateral para respaldar el ajuste de las cuentas públicas. El presidente no precisó los términos ni el calendario de los diálogos.
Los números del Ejecutivo muestran la dimensión del hueco. Del proyecto de presupuesto para 2027, presentado el 13 de septiembre, $281 billones de un total de $635 billones dependen de endeudamiento, es decir, el 44 %. La deuda pública, según cifras oficiales al cierre del primer semestre, equivale al 60 % del producto interno bruto.
De La Espriella culpó a la administración de Gustavo Petro de sobreendeudar al país. Citó irregularidades en el Fomag, la UNGRD y la Fiduprevisora, expedientes que, según dijo, ya reposan en manos de la justicia.
El mandatario advirtió además que la aparente bonanza visible en las calles responde a una economía paralela alimentada por el narcotráfico y la corrupción, sin relación con la realidad de las arcas estatales.
A sus ministros les impartió la instrucción de actuar con responsabilidad fiscal y transparencia en el manejo del erario. “Colombia está acostumbrada a levantarse en los peores momentos”, sostuvo.





