El presidente electo, Abelardo de la Espriella, rechazó las versiones sobre la supuesta construcción de un nuevo palacio presidencial en Barranquilla y afirmó que la futura sede del Gobierno funcionará en una edificación ya existente dentro de las instalaciones de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, en el Batallón Paraíso.
Durante su última alocución antes de asumir la Presidencia, De la Espriella sostuvo que el inmueble tiene varios años de existencia y explicó que las intervenciones corresponden únicamente a adecuaciones para garantizar condiciones de seguridad y operación propias de una sede presidencial. En ese contexto, aseguró: “No se está construyendo un nuevo palacio”.
El mandatario electo indicó que la infraestructura cuenta con un búnker subterráneo construido años atrás para situaciones de guerra y precisó que actualmente allí funciona una sala especial de crisis y operaciones.
Según explicó, desde ese lugar espera coordinar decisiones relacionadas con la seguridad y el orden público junto con la Fuerza Pública y las autoridades competentes.
Frente a la financiación de las obras, De la Espriella afirmó que las adecuaciones no utilizan recursos del erario. Señaló que los trabajos avanzan con recursos propios y con donaciones de materiales e implementos realizadas por empresarios de Barranquilla.
Agregó que el mobiliario, cuyo costo estimó en cerca de 700 millones de pesos, será pagado con dinero de su patrimonio y anunció que hará públicas las facturas y los giros correspondientes como una donación al Estado.
El presidente electo manifestó que la sede no representará un símbolo de privilegio, sino una expresión de su propuesta de descentralización.
Confirmó que Barranquilla será una sede permanente de trabajo desde donde ejercerá funciones de Gobierno Nacional con el propósito de acercar la administración a las regiones y fortalecer la capacidad de respuesta frente a los desafíos del país.








