El presidente Abelardo De La Espriella se metió de lleno en la carrera hacia las elecciones regionales de 2027. Durante una jornada de trabajo en Risaralda, el martes 6 de octubre, advirtió a sus contradictores que su movimiento político los enfrentará también en las urnas.
“Los vamos a derrotar en las urnas, no hay contemplación ni en el campo de guerra ni en el campo electoral. Colombia no puede retroceder nunca más”, afirmó el jefe de Estado, a un día de cumplir dos meses en la Casa de Nariño.
El mandatario ligó ese mensaje con su política de seguridad. Según dijo, la confrontación será doble: “Los hemos venido a enfrentar y a derrotar a unos que están armados en el campo de batalla con las armas de la República y las leyes de la nación; y a unos que están en el campo político los vamos a derrotar con hechos, con decisiones, con pulcritud y con patriotismo”.
De La Espriella aseguró que con el terrorismo no habrá negociaciones y que ordenó a las entidades del Estado hacer presencia en los territorios para proteger a la población. “No hay desarrollo posible donde la gente tiene miedo”, sostuvo. También se definió como el principal defensor de la Fuerza Pública frente a más de 20.000 hombres que, según sus cálculos, integran los grupos armados ilegales.
Las declaraciones tienen un antecedente. Durante el mandato de Gustavo Petro, hoy líder de la oposición, distintos sectores, entre ellos los que ahora gobiernan, criticaron al entonces presidente por intervenir en asuntos electorales.
El discurso tuvo lugar en el evento “Construcción del Plan Nacional de Desarrollo 2026 – 2030: Colombia La Patria Milagro”, al que asistió todo el gabinete. Allí, el presidente reveló que Planeación Nacional identificó 334 proyectos prioritarios, valorados en $535,1 billones.
En la misma visita, el jefe de Estado revisó los avances en la reconstrucción de viviendas e infraestructura afectadas por el terremoto del 10 de agosto y anunció que el Fondo Milagro ya está listo.





